Slide1

El nuevo lastre del Brexit para España: los británicos necesitan un permiso para comprar casa en algunas zonas costeras

Fuente: Unsplash

idealista.com

Custodio Pareja

El 31 de diciembre de 2020 todo cambió para Reino Unido y sus vínculos económicos con la Unión Europea. El Brexit ha dejado por el camino una serie de inconvenientes para los británicos y sus lazos con España, y entre ellos está la inversión residencial. Existen zonas en España en las que para adquirir un activo inmobiliario o suelo es necesario un permiso del Ministerio de Defensa. Estas zonas son las llamadas zonas de protección militar, y a partir de ahora, los británicos que quieran comprar un inmueble en una ubicación afectada por esa catalogación deberán realizar una serie de trámites que alargarán todo el proceso. En idealista/news hemos hablado con expertos sobre este tema para saber cómo podrá afectar al negocio inmobiliario.

Según explica Eduardo Crisenti, director de Barnes Madrid, “en determinadas zonas de España, por la especial trascendencia de la defensa nacional, resulta necesaria la autorización por parte del Ministerio de Defensa para comprar una casa o finca, siempre que el comprador sea ciudadano no comunitario o incluso una sociedad española cuyo capital social mayoritario (por encima del 50%) sea titularidad de empresas o personas no comunitarias”.

Entre las zonas afectadas, y con un interés estratégico, estarían Cartagena, Estrecho de Gibraltar, bahía de Cádiz, la frontera con Portugal, alguna zona de Torrevieja y Orihuela, parte de la costa Gallega, territorios insulares y territorios del Norte de África (tales como Ceuta y Melilla). Esto viene regulado en la Ley 8/1975 y su Reglamento de desarrollo de 689/1978, que pese a la antigüedad, a día de hoy sigue vigente.

“El problema de los requerimientos adicionales que van a tener los británicos por la compra en zona militar es muy grave. En concreto, donde va a tener más impacto es en la zona de Torrevieja y Orihuela Costa, donde el comprador británico ha sido siempre el de mayor volumen, incluso en esta época. También afecta desde el Río Guadiaro hasta Sanlúcar, en la zona de Sotogrande (Cádiz)”, explica Alfredo Millá, consejero delegado de Sonneil, ‘proptech’ española especializada en la comercialización de segunda residencia para clientes nacionales y extranjeros.

Según añade Millá, “la documentación se tiene que enviar a Barcelona. Hasta el Brexit, la respuesta a la presentación de solicitudes de compra tardaba un par de meses, fundamentalmente de rusos, que son extracomunitarios. Pero los rusos tan sólo son el 3% de las compras en España de acuerdo a las Estadísticas del Colegio de Registradores. Ahora con la incorporación de los británicos, que son el 14% de las compras en España (estando en su cifra histórica más baja) se va a generar un incremento de la demora muy importante. Esto va a afectar al incentivo de compra (y venta), por tanto, a la liquidez del mercado, y a los plazos de cierre en la escrituración de las viviendas. Es decir, tiempo y dinero”, sostiene Millá, que añade que no cree que “tenga sentido que se mantenga esta ley, que data de 1978”, ya que “nadie va a comprarse una vivienda para labores que puedan poner en peligro la seguridad nacional”.

La inmobiliaria de lujo Engel&Völkers, por su parte, ya está poniendo en sobre aviso a sus clientes no comunitarios sobre el permiso. “Les comunicamos que tienen que dedicar suficiente tiempo a su planificación para que comiencen el proceso de solicitud lo antes posible. Lo más prudente es hacerlo con un abogado especializado en temas urbanísticos para asegurar que tienen toda la información correcta cuando hacen el trámite del permiso”, explica Hans Lenz, director general de E&V Mallorca Suroeste y director de ABINI (Asociación Balear Inmobiliaria Nacional e Internacional).

En cuanto a las previsiones sobre el impacto negativo de este trámite en el residencial español, Lenz cree que “es muy pronto para decir si habrá impacto negativo”. “Creemos que si el inversor británico quiere comprar la casa de sus sueños en el campo, este permiso sería una parte del proceso global y lo único que tiene es que tenerlo en cuenta antes de tomar una decisión final. Seguramente este asunto se regulará en acuerdos bilaterales entre España y Reino Unido en breve ya que se debió quedar pendiente en el cierre de última hora del acuerdo Brexit. Reino Unido es un mercado demasiado importante como para que este aspecto se vea ignorado.

Compartir la noticia

Share on facebook
Share on google
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on print
Share on email

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento en la aceptación de nuestra política de privacidad y la aceptación de nuestra política de cookies, consulte nuestra política de privacidad, pinche el enlace para mayor información sobre nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies